Fotografía: Diario El Mundo/DEM


 

Mientras Humberto Turbin se enfrenta a la audiencia inicial en el Juzgado de Paz en La Libertad por presuntos vínculos con una red que habría colaborado con el Cártel de Sinaloa, su compañera de vida defiende su inocencia, y pone el caso en las manos de Dios.

Con documentos en mano, ella, quien prefirió no ser identificada, aseguró que su compañero de vida no está involucrado en la red de narcotráfico pues sólo se dedicaba a la pesca artesanal. Como prueba, dijo, están los contratos de créditos que han solicitado al banco para mantener dos lanchas, incautadas durante el operativo ejecutado el lunes en la madrugada.

Humberto Turbin es acusado por la Fiscalía General de la República de tráfico ilícito, actos preparatorios, proposición, conspiración y asociaciones ilícitas. Él, junto a 26 más, esperan el dictamen inicial del juez.

Mientras en el Juzgado de Paz se realiza la audiencia inicial, un grupo de al menos 60 personas, con carteles en manos, pedían la liberación de Humberto Turbin. Su compañera dijo que ambos tienen dos hijas, de 11 y 6 años, respectivamente.

"Ellas han visto, mis hijas se le colgaban a mi compañero de vida. Es injusto lo que han hecho porque me han dejado sin nada. Cómo voy a hacer yo para mantener a mis hijas. Cómo voy a hacer yo para pagar estos créditos".

Del grupo de personas, Anastasio Martínez comentó que el implicado vivía en una casa armada de palmeras de coco, en la orilla de la playa Garita Palmera, Ahuachapán.

"En realidad es una injusticia. De lo que lo acusan, cómo se cree que va estar una persona tan confiada. El vive en una casita de palmas casi podridas", añadió.

Turbin y otros implicados son defendido por dos abogados contratados por sus compañeras de vida. Quienes esperan afuera de la institución la resolución del juez.